Semana de la Arquitectura de Madrid: Ruta por sus Edificios Históricos y Tabernas Centenarias
Cada octubre, Madrid abre las puertas de decenas de edificios que normalmente solo se ven por fuera. Es la Semana Internacional de la Arquitectura, y este año celebra su XXIII edición del 2 al 13 de octubre de 2026, organizada por la Fundación Arquitectura COAM junto al Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid.
Con cerca de 300 actividades gratuitas —visitas guiadas, itinerarios temáticos, conferencias y planes para niños—, es una de las pocas ocasiones del año para entrar en edificios institucionales que llevan más de un siglo definiendo el perfil de la ciudad.
Nosotros le añadimos nuestro propio ingrediente: cinco paradas gastronómicas centenarias, cada una a un paseo corto de un edificio histórico oficial. Porque entender Madrid es tanto leer sus fachadas como sentarse en la barra donde llevan sirviendo vermut desde antes de que existiera el metro.
💡 Dato Curioso: esta edición de la Semana de la Arquitectura tiene a Suiza como país invitado y dedica su exposición central al centenario del arquitecto Antonio Lamela, uno de los nombres clave del Madrid del siglo XX (Torres de Colón, Nuevos Ministerios, T4 de Barajas).
¿Qué es la Semana Internacional de la Arquitectura?
La organiza desde hace más de dos décadas el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM) a través de su Fundación Arquitectura, con el objetivo de acercar la profesión —y el propio patrimonio construido de la ciudad— al público general.
El programa combina tres tipos de actividades. Primero, las visitas guiadas a edificios que normalmente no se pueden recorrer por dentro, desde sedes institucionales hasta viviendas particulares de valor arquitectónico. Segundo, itinerarios urbanos temáticos por barrios completos, a pie, con guías especializados. Tercero, conferencias y mesas redondas en el Espacio COAM (Calle Hortaleza, 63) sobre los retos urbanos y arquitectónicos actuales de Madrid.
La mayoría de actividades requiere inscripción previa gratuita a través de la web oficial, y las plazas se agotan rápido en los edificios más solicitados. Nuestra recomendación: reservar en cuanto se publique el programa detallado, normalmente unas dos semanas antes del inicio.
Nuestra ruta no sigue el itinerario oficial de la Semana —cada año cambia qué edificios abren sus puertas—, sino que conecta cinco de los edificios institucionales más emblemáticos del centro con las tabernas centenarias que llevan un siglo sirviéndoles enfrente. La mayoría de estos cinco edificios, además, se pueden visitar por dentro cualquier semana del año sin esperar a octubre, así que esta ruta funciona también fuera de las fechas del evento.
Entender un edificio institucional del siglo XIX no es solo mirar su fachada: es también preguntarse quién se sentaba en la taberna de enfrente mientras se construía, y qué se comía y se bebía ahí mientras la ciudad crecía a su alrededor. Esa es la premisa de esta ruta, que amplía el terreno que ya recorrimos en nuestro artículo sobre las Tabernas Centenarias de Madrid, centrado en el Madrid de los Austrias, hacia edificios oficiales de épocas posteriores.
La ruta: del Congreso a la Biblioteca Nacional, piedra a piedra
Son unos 2,5 kilómetros a pie, sin prisa, en unas tres o cuatro horas si se para en cada parada. Se puede hacer completa en un día o dividir en dos tardes.
Parada 1 — Congreso de los Diputados y Taberna La Dolores
El Palacio de las Cortes se construyó entre 1843 y 1850, obra del arquitecto Narciso Pascual Colomer, y hoy sigue siendo la sede del Congreso de los Diputados. Es uno de los ejemplos más depurados del neoclasicismo español del siglo XIX, con una fachada de columnas jónicas que preside la Carrera de San Jerónimo.
Sus protagonistas, sin embargo, son los dos leones de bronce que flanquean la escalinata. Los fundió el escultor Ponciano Ponzano en 1866, con el metal de cañones capturados en la guerra de África de 1860. El pueblo los bautizó como Daoiz y Velarde, en honor a los capitanes caídos en el levantamiento de 1808.
Por dentro, el edificio guarda el llamado Salón de los Pasos Perdidos, la gran antesala donde tradicionalmente se han cocinado los pactos políticos informales antes de entrar al hemiciclo — un nombre que resume bien buena parte de la historia parlamentaria española de los últimos 175 años.
A tres minutos andando, en la Plaza de Jesús, espera la Taberna La Dolores, abierta desde 1908. Su fachada de azulejos anunciando cerveza es una de las más fotografiadas de Madrid, y ha aparecido en varias películas de Almodóvar.
📌 Tip Local: pida una caña bien tirada y unas croquetas — es lo que llevan pidiendo aquí los diputados desde hace más de un siglo.
Parada 2 — El Ateneo de Madrid y Casa Alberto
Bajando hacia el Barrio de las Letras, el Ateneo de Madrid —fundado en 1835 como espacio de debate liberal— se trasladó a su sede actual en la Calle del Prado, 21, en 1884, un edificio modernista de los arquitectos Enrique Fort y Luis Landecho inaugurado con la propia familia real presente.
Muy cerca, en la Calle de las Huertas, 18, sobrevive Casa Alberto, abierta desde 1827 y considerada la taberna más antigua de Madrid. El edificio fue en su día residencia del impresor de Cervantes, y el local conserva su barra original y su grifo de vermut de más de un siglo.
Es parada obligada para probar el rabo de toro y el vermut casero servido directamente del grifo, tal y como se hacía cuando abrió.
Aproveche también para asomarse a la propia Calle de las Huertas y a la Real Academia de la Historia, un par de calles más arriba: comparten el mismo aire de barrio literario que dio nombre a todo el distrito, cuando Cervantes, Lope de Vega y Quevedo vivían a pocos metros unos de otros — el mismo Madrid que recorremos en De Mayrit a la Corte de los Austrias.
Y ya que hablamos de vermut de grifo: si esta parada le sabe a poco, tenemos una ruta completa dedicada a La Hora del Vermut en Madrid.
Parada 3 — Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y Casa Labra
En la Calle de Alcalá, 13, la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando ocupa el antiguo Palacio de Goyeneche, construido por José de Churriguera a principios del siglo XVIII. La Academia se instaló aquí en 1773, y el arquitecto Diego de Villanueva eliminó entonces los elementos barrocos originales para adaptarlo al gusto neoclásico de la época.
A cinco minutos, junto a Puerta del Sol, la Casa Labra lleva desde 1860 sirviendo sus famosas tajadas de bacalao rebozado. Este local, además, tiene un lugar propio en la historia política española: aquí se fundó el PSOE en 1879, en una reunión discreta en la trastienda.
💡 Dato Curioso: las bolas de bacalao y las croquetas de Casa Labra se sirven de pie, en la barra de la entrada — nunca se han servido sentados, ni siquiera en sus 165 años de historia.
Antes de bajar hacia Casa Labra, merece la pena entrar en el propio museo de la Academia: conserva el autorretrato de Goya (que fue director de la institución) junto a obras de Zurbarán, Rubens y Picasso, y la entrada es gratuita para buena parte del público.
Parada 4 — Plaza de Cibeles y Lhardy
La Plaza de Cibeles concentra dos de los edificios institucionales más fotografiados de Madrid, uno frente al otro. El Banco de España, diseñado por Eduardo de Adaro y Severiano Sáinz de la Lastra, se construyó entre 1884 y 1891. Enfrente, el Palacio de Cibeles —obra de Antonio Palacios y Joaquín Otamendi, levantado entre 1907 y 1919— fue durante décadas la sede central de Correos y Telégrafos, hasta que en 2011 se convirtió en el Ayuntamiento de Madrid.
A diez minutos andando, en la Carrera de San Jerónimo, 8, Lhardy abrió sus puertas en 1839 como charcutería de lujo y hoy sigue sirviendo su célebre cocido madrileño y un consomé caliente que los clientes se sirven ellos mismos de antiguos samovares de plata en la barra de la entrada.
Por sus salones han pasado desde la reina Isabel II hasta buena parte de la clase política española de los últimos 180 años — y su cocido, por cierto, tiene un hueco propio en nuestra guía sobre El Rey de la Cuchara: Cocido Madrileño.
Antes de sentarse a comer, suba al mirador gratuito de la octava planta del Palacio de Cibeles — probablemente las vistas más completas del centro de Madrid, y una manera perfecta de situar de un vistazo todos los edificios de esta ruta.
Parada 5 — Biblioteca Nacional y Café Gijón
Subiendo por el Paseo de Recoletos, el Palacio de Biblioteca y Museos Nacionales alberga la Biblioteca Nacional de España, diseñada por el arquitecto Francisco Jareño y construida a lo largo de varias décadas del siglo XIX.
La Biblioteca conserva, entre otras piezas, algunos de los primeros libros impresos en España, y su museo —con exposiciones que suelen ser gratuitas— es una manera tranquila de terminar la ruta lejos del bullicio de Cibeles.
Al final del paseo, en el número 21, el Café Gijón —abierto desde 1888— fue durante generaciones el gran café literario de Madrid, escenario de tertulias de escritores como Valle-Inclán o Pío Baroja. Cerró cinco meses para una reforma completa y reabrió en marzo de 2026 manteniendo su identidad original.
📌 Tip Local: pida el café en la barra, no en las mesas de la terraza, si quiere sentir el ambiente de las tertulias históricas — así se pedía tradicionalmente aquí.
Itinerario resumido
Parada | Edificio oficial | Año | Taberna centenaria | Desde |
1 | Congreso de los Diputados | 1850 | Taberna La Dolores | 1908 |
2 | Ateneo de Madrid | 1884 | Casa Alberto | 1827 |
3 | Real Academia de Bellas Artes de San Fernando | 1773 (sede) | Casa Labra | 1860 |
4 | Plaza de Cibeles (Banco de España / Ayuntamiento) | 1891 / 1919 | Lhardy | 1839 |
5 | Biblioteca Nacional | s. XIX | Café Gijón | 1888 |
Consejos prácticos para vivir la Semana de la Arquitectura
Reserva con antelación: las visitas gratuitas a edificios se llenan en horas — apunta la fecha de apertura de inscripciones en la web de la Semana.
Lleva calzado cómodo: algunas visitas incluyen subir escaleras o recorrer plantas completas sin ascensor.
Consulta el programa por distrito: cada año se activan itinerarios distintos en barrios como Salamanca, Chamberí o Retiro.
Combina con la ruta gastronómica: la mayoría de estas tabernas abren para la comida entre las 13:00 y las 16:00 — perfecto para parar entre visita y visita.
Espacio COAM: si solo tiene un rato, la sede de Hortaleza 63 concentra buena parte del programa de conferencias y exposiciones.
Metro: las cinco paradas están todas a menos de 10 minutos andando de las líneas 1 y 2 (Sevilla, Banco de España, Antón Martín y Sol), así que la ruta se puede acortar o dividir en cualquier punto.
Preguntas frecuentes
¿Es necesario pagar para participar en la Semana de la Arquitectura? No, la inmensa mayoría de las cerca de 300 actividades son gratuitas, aunque muchas requieren inscripción previa por aforo limitado.
¿Se puede visitar el Congreso de los Diputados sin ser parte de la Semana de la Arquitectura? Sí, el Congreso organiza visitas guiadas gratuitas los sábados durante todo el año, sujetas a disponibilidad y con documento de identidad.
¿Hace falta reservar mesa en las tabernas de la ruta? En Lhardy y Casa Alberto es muy recomendable, sobre todo para comer; en Casa Labra y La Dolores se suele poder tomar algo en la barra sin reserva.
¿Es una ruta apta para toda la familia? Sí, es un paseo llano por el centro histórico sin tramos complicados, aunque algunas visitas guiadas del interior de los edificios institucionales tienen edad mínima recomendada — conviene comprobarlo al reservar.
¿Le apetece completar la ruta con algo más que un paseo suelto? Nuestro Tapas Tour à la Quixote recorre precisamente el Barrio de las Letras que atraviesa esta ruta, parando en varias de sus tabernas históricas con un guía local que conoce cada rincón.




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